Cuando se encontraba ya cerca de casa tropezó con un hombre que iba corriendo sin mirar a dónde iba, lo que produjo que a Raquel se le cayeran algunas latas.
-¿Aquí todo el mundo se ha vuelto loco?- farfulló.
Entonces cuando se agachó para cogerlas vio unos zapatos bastante sucios y rotos. Levantó la vista y vio a un vagabundo que parecía estar muy asustado. Éste no dijo nada y siguió corriendo, entonces Raquel vio unos cuántos muertos que se dirigían hacia ella. Agarró la pistola con fuerza y se levantó de un salto. La chica se quedó observando unos segundos aquellos horrendos rostros.
Daba miedo la manera en que se movían. Eran demasiados, a la chica entonces no se le ocurrió otra cosa que huir. Pero en ese instante, por la espalda, alguien la atacó agarrándola por el pelo. La pistola cayó al suelo . El único arma que le quedaba a la chica era su cuerpo. Raquel recordó vagamente las clases de kárate que dio de pequeña. Agarró los brazos de su contrincante y lo tiró al suelo. Aquel monstruo permaneció unos instantes en el suelo, como desorientado. La chica aprovechó para huir, se dio la vuelta y entonces se vio rodeada de unas cuatro bestias malolientes. Era imposible salir viva de aquella pelea. Cuando salio corriendo en la otra dirección tropezó con otro zombie que estaba a su espalda y la agarró del brazo.
Mary se asomó por la ventana de nuevo y lo que vio le preocupó. No se lo pensó dos veces y salió corriendo escaleras abajo hasta salir a la calle. Michael vio cómo ésta salía disparada hacia abajo y se asustó. Corrió hasta la ventana y miró. Lo que vio lo dejó alucinado.
Mary vio la pistola en el suelo, la cogió y pudo disparar a dos de los muertos vivientes. Justo en ese instante, se le agotaron las balas y uno de los monstruos se acercó a ella. Se quedó paralizada. El muerto se acercaba cada vez más, entonces Raquel, que estaba herida, le golpeó en la cabeza con una lata de conserva. Antes de que el ser que quedaba lograra alcanzarlas, las chicas huyeron a todo correr.
Las dos entraron en el piso. Mary colocó a Raquel con cuidado en una de las camas mientras que Michael, que había estado observando por la ventana en todo momento, iba en busca de el botiquín.
Raquel tenía unos cuantos arañazos en la cara, aunque no parecían muy graves, tenía un corte con bastante mala pinta en el abdomen, y no paraba de sangrar. Tenía toda la ropa ensangrentada aunque parte de la sangre también provenía de los zombies. Esto preocupó a Mary, y deseó con todas sus fuerzas que la sangre de esos seres no hubiera entrado en contacto con las heridas de Raquel. La curó lo mejor que pudo, Raquel no dejaba de quejarse. Entonces Mary se dispuso a colocarle ropa limpia a Raquel, y tiró la que tenía anteriormente puesta.
Sabía que Raquel se iba a enfadar, porque era su camiseta preferida, pero estaba empapada de sangre y muy rasgada. Michael observaba la escena, asustado.
En ese momento, alguien aporreó la puerta.
Mary que estaba ocupada con Raquel no podía abrir, así que le hizo un gesto a Michael para que fuera. Michael miró a través de la mirilla.
-¿Quién es?- susurró Mary.
-Eeeh... No sé - Michael dudó unos instantes- Es un hombre pero está muy oscuro.
Mary fastidiada se dirigió a la puerta y echó un vistazo por la mirilla. Se podía ver la silueta del señor Johnson en la oscuridad del portal. Mary puso los ojos en blanco y giró el pomo de la puerta. Nada más abrir la puerta lo que se suponía que era el señor Johnson se abalanzó contra Mary. Ésta lo esquivó a tiempo, provocando que el ser chocará con un mueble.
Mary corrió a por su pistola, que se encontraba en la mesa. Entonces el señor Johnson se levantó y esta vez cargó contra Michael que estaba paralizado de miedo que tenía. Michael gritaba mientras sujetaba al ser por los brazos, impidiendo así que éste le mordiera. Tenía el rostro completamente destrozado, era una visión bastante desagradable. Entonces Mary le disparó en la cabeza, quedando Michael libre y, además muy afectado.
-¿Estás bien?- le preguntó Mary.
Michael no dijo nada. Estaba muy pálido, no tenía buen aspecto. Se dirigió al baño y cerró la puerta tras de si. Mary se quedó parada mirando el cadáver en el suelo, pensativa. Escuchó cómo Michael vomitaba tras la puerta del baño.
Mary se dispuso entonces a limpiar todo ese desastre. Arrastró el cadáver como pudo hasta el portal y lo dejó tirado en el rellano de la escalera. Entró en casa y cogió un cepillo de dientes y con agua y jabón comenzó a intentar limpiar las manchas de sangre de la moqueta. Raquel la observaba preocupada desde la cama.
-Estoy preocupada por mis padres- dijo.
Mary levantó la vista un momento.
-Seguro que están bien- dijo volviendo a lo suyo, aunque ella también estaba preocupada.
-Eso no lo sabes.
Mary la miró con el ceño fruncido.
-¿Y qué?- dijo desviando la mirada y restregando el cepillo de dientes en la moqueta.
-¿Qué? ¡Son mis padres!
-¡Mierda, las manchas de sangre no salen!- dijo Mary haciendo caso omiso y tirando con rabia el cepillo de dientes al suelo.
-Te estoy hablando en serio, necesito verlos y...
-Yo también tengo padres ¿Recuerdas? - La interrumpió Mary- Pero ¿Qué quieres que hagamos? No podemos hacer nada ahora.
Raquel no dijo nada, parecía molesta. Mary entonces recordó lo que hacía un momento había pensado ¿Estaba Raquel infectada? ¿Cuánto tardaría entonces en desarrollarse la enfermedad? Entonces tuvo miedo. En ese momento salió Michael del baño, con peor aspecto del que tenía cuando entró. Mary se levanto del suelo y se acercó a él.
-Tenemos que hablar- le susurró. Michael la siguió hasta la cocina.
-Creo que Raquel puede estar infectada.
-¿Y qué quieres que le haga yo?- dijo Michael angustiado- Estoy harto de todo esto.
-Oye, no te pongas así, sólo quería saber si tienes alguna idea.
Michael no dijo nada.
-Supongo que tendremos que esperar- añadió Mary.
Michael bufó y salió de la cocina. Miró con miedo a Raquel y se sentó lo más alejado que pudo de ella. Ella lo miró desconcertada.
-¿Estás bien?- le preguntó.
Michael asintió, aunque era evidente que no lo estaba. Raquel se levantó con dificultad y fue a la cocina donde Mary se encontraba preparando un té.
-¿Qué haces? Vas a hacerte daño- dijo Mary al verla entrar por la puerta.
-No, estoy bien- dijo Raquel sacando las latas de conserva de su mochila, que por cierto, muchas de ellas se habían quedado en la calle.
-Me voy a ver a mis padres.
Que emocionante este capítulo!!!! *____________* Esta novela es super original y la expresas muy bien, me encanta ^^ Sube pronto!! =D besos.
ResponderEliminarjeje muchísimas gracias,nos alegramos de que te guste (somos dos chicas las que escribimos,no una)un beso
ResponderEliminarBua!! estoy enganchadiisima seguir asi chicas!!! sois los mas
ResponderEliminarla verdad he de admitir que me da miedo imaginarmelo todo por ahí lleno de sangre cadáveres etc... pero con michael se pasa mejors =)
ResponderEliminarademás de que las protagonistas tienen mucho valor, jajaja si yo fuese ellas correría en círculos ajajajaja
y pobre raquel... ojalá no la pase nada =)
en serio me encanta vuestra historia espero que subáis pronto es muy muy original =)